Saber cómo lavar un acolchado de plumas es, en realidad, saber cómo secarlo. Lavarlo es sencillo: agua fría, poco detergente y un programa suave. El problema aparece después, cuando el relleno queda con humedad adentro, se apelmaza y aparece ese olor a guardado que ya no se va con un lavado más.

Antes de meterlo al lavarropas

  • Leé la etiqueta. Si tiene un círculo, el fabricante pide limpieza profesional y el lavado en casa corre por tu cuenta.
  • Revisá las costuras. Un hilo flojo se abre dentro del tambor y termina con plumas por todo el lavarropas.
  • Mirá la capacidad de tu lavarropas. Para un acolchado de dos plazas necesitás 8 kg o más. Si entra apretado, no se lava: se amasa.
  • Sacale las fundas y lavalas aparte, con su propio programa.

El lavado, paso a paso

  1. Programa delicado y agua fríaHasta 30 °C. El agua caliente desengrasa la pluma y le saca la capacidad de inflarse, que es justamente lo que abriga.
  2. Detergente líquido neutro, y pocoLa mitad de lo que usarías para una carga de ropa. El detergente en polvo no se disuelve del todo y queda atrapado en el relleno.
  3. Nada de suavizante ni lavandinaEl suavizante recubre la pluma y la apelmaza. La lavandina directamente la quema y la vuelve quebradiza.
  4. Doble enjuagueEs el paso que más gente saltea. El jabón que queda adentro es lo que después endurece el relleno.
  5. Centrifugado suave y largoCuanta menos agua salga del lavarropas, más horas de secado te esperan.

El secado es la parte difícil

Un acolchado de plumas necesita horas de secadora a temperatura baja, no un rato. Tirá dos o tres pelotas de tenis limpias adentro del tambor: golpean el relleno y lo vuelven a separar mientras se seca. Cada 30 o 40 minutos sacalo, sacudilo bien y deshacé con la mano los grumos que encuentres.

Colgarlo al sol no alcanza. La superficie se seca en unas horas y el centro queda húmedo durante días, y en Mar del Plata, con la humedad que viene del mar, eso no cambia ni en pleno verano. Ese núcleo húmedo es exactamente donde después aparece el olor.

Cómo saber si quedó realmente seco

  • Apretalo con la mano en varios puntos: no tiene que haber ninguna zona más pesada o más fría que el resto.
  • Olelo de cerca, sobre todo en el centro. Cualquier olor a encierro significa que le falta.
  • Sacudilo: si las plumas se distribuyen parejas y vuelve a inflarse, está listo.

Los cinco errores que más lo arruinan

  1. Usar agua caliente, que le saca el poder de abrigo a la pluma.
  2. Poner suavizante, que la apelmaza sin vuelta atrás.
  3. Saltear el segundo enjuague y dejar jabón adentro.
  4. Darlo por seco cuando solo se secó por fuera.
  5. Guardarlo en una bolsa de plástico cerrada, donde la poca humedad que queda no tiene por dónde salir.

Cada cuánto lavarlo

Una o dos veces al año alcanza: al final del invierno, antes de guardarlo, y al sacarlo si estuvo mucho tiempo en un placard. Si usás funda y la lavás cada dos semanas, el acolchado casi no se ensucia y le estirás la vida bastante.

Cuándo conviene llevarlo

Si es de plumón, si es de dos plazas y tu lavarropas es chico, si no tenés secadora grande o si ya tiene olor a humedad de un lavado anterior, el lavado en casa suele terminar peor que como empezó. Nosotros lo lavamos y lo secamos en equipos industriales, que es lo que le devuelve el volumen, y te lo entregamos seco de punta a punta.