Cada fibra de lana está cubierta de escamas microscópicas. Con calor y fricción, esas escamas se abren y se traban entre sí como un velcro, y la prenda se afieltra: queda más chica, más dura y ya no vuelve. Por eso la pregunta de cómo lavar lana sin que encoja se responde con dos cosas: temperatura pareja y nada de movimiento brusco.

A mano, que es lo más seguro

  1. Agua fría, y siempre a la misma temperaturaLo que afieltra no es el agua fría ni la caliente: es pasar de una a la otra. Lavá y enjuagá a la misma temperatura.
  2. Detergente específico para lanaO un jabón neutro muy suave. Los detergentes comunes tienen enzimas que atacan la proteína de la lana.
  3. Sumergila y dejala quietaDiez minutos en remojo, apretando suave con la palma abierta. Nada de refregar, retorcer ni frotar una parte contra otra.
  4. Enjuagá sin estrujarCambiá el agua las veces que haga falta, siempre a la misma temperatura.
  5. Sacá el agua con una toallaApoyá la prenda extendida sobre una toalla seca, enrollá las dos juntas y presioná. Nunca la cuelgues chorreando: el peso del agua la estira.

A máquina, si la etiqueta lo permite

  • Usá el programa de lana o el más delicado que tenga, con agua fría.
  • Centrifugado al mínimo o directamente apagado.
  • Metela en una bolsa de red: reduce el roce contra el tambor y contra otras prendas.
  • Lavala sola o con muy poca carga, para que tenga espacio.

El secado, en plano y a la sombra

Esta es la parte donde se arruinan la mayoría de los sweaters. Extendé la prenda sobre una toalla seca, en horizontal, dándole con las manos la forma que tenía antes de lavarla. Nunca la cuelgues de una percha: la lana mojada pesa y el hombro se estira hasta quedar deformado. Lejos del sol directo y de la estufa.

Si ya encogió

Si el afieltrado es leve, se puede intentar: remojá la prenda media hora en agua fría con un buen chorro de acondicionador de pelo, que relaja la fibra. Sacala sin enjuagar del todo, quitale el agua con una toalla y estirala con las manos sobre una superficie plana hasta la medida que buscás, sosteniéndola con algo mientras se seca. Funciona a veces y no hace milagros: si la prenda quedó dura y apelmazada, el afieltrado es irreversible.

Cada cuánto lavarla

Mucho menos de lo que pensás. La lana se limpia sola bastante: airear un sweater una noche saca el olor en la mayoría de los casos. Lavala dos o tres veces por temporada, y siempre antes de guardarla al final del invierno. Para las bolitas que se forman con el uso, un peine para lana o una afeitadora de pilling las saca sin dañar la fibra.

Si es una prenda de lana fina, cashmere, un tapado de paño o algo que no querés arriesgar, traenosla y la tratamos con el proceso que le corresponde.